La muerte poderosa
juega con tu vida,
como si fueras un simple ratón
apretando una y otra vuelta de tuerca...
así tomé la difícil decisión de dejarme retorcer,
concentrándome en mi mismo,
encontrando la luz en mi ceguera,
siguiendo firme en mi propio camino,
y tras tan sinuoso camino,
me miro las manos sintiéndome tan poderoso,
que me convierto en mi propio virus,
de repente veo mis manos
retorciendo a mi propia muerte...
donde siempre hay una salida,
donde siempre hay siempre....